Maestras devuelven a la comunidad

Maestras devuelven a la comunidad

Noticia

“El conocimiento secular tiene para nosotros un significado eterno. Nuestra convicción es que Dios, nuestro Padre Celestial, desea que vivamos la vida que Él vive” - Presidente Henry B. Eyring

 

Hace casi dos años, un grupo de mujeres de la Estaca La Esperanza (una estaca es similar a un diocesis) de la Ciudad de Guatemala de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se embarcó en un viaje que ahora los ha puesto en condiciones de devolver a la comunidad.

Se inscribieron en una clase de inglés patrocinada por la Iglesia con el propósito de aprender el idioma y usar sus habilidades para volverse ser más autosuficientes. Después de graduarse del curso en junio pasado, continuaron perfeccionando sus habilidades hasta el punto que ahora están enseñando lo que aprendieron a las personas que ahora se encuentran en la posición en que ellas estaban.

La clase tenía un propósito doble: ayudar a las mujeres a desarrollar habilidades lingüísticas y a enseñar a otros lo que habían aprendido. Estas mujeres trabajaron duro y pasaron muchas horas estudiando y practicando sus habilidades de habla inglesa. Ahora están siguiendo la admonición de un himno de la Iglesia que comienza: “Porque me han dado mucho, yo también debo dar”. Estas mujeres están poniendo en práctica el mensaje del himno.

Una de las graduadas que ahora es maestra, Lesly Juárez, dijo: “Cuando me enteré que iba a haber un curso de Inglés  en la Estaca, impartido por un pareja de misioneros de la Iglesia, me puse muy feliz porque era lo que estaba buscando, alguien quien me pudiera enseñar muy bien el inglés ya que si uno puede hablar otro idioma como este, puede conseguir trabajo muy rápido. También estaba muy emocionada porque además de conseguir un trabajo para poder apoyar a mi esposo con los gastos del hogar, iba a aprender algo que me gusta y así progresar y ser mejor”.

Otra graduada, Sandra Paola González Molina dijo: “Hace casi dos años recibí la respuesta a mis oraciones. Quería tener la oportunidad de aprender inglés”, dijo Sandra. “La experiencia le dio un nuevo sentido a mi vida, una nueva oportunidad de progreso secular y poder aumentar mi conocimiento. En el proceso de aprender otro idioma, conocí a personas espectaculares que dieron de su tiempo, conocimiento y amor para que yo pudiese cumplir mi meta”.

Aceptar el desafío de enseñar no era fácil, pero era algo que todos hacían con un corazón dispuesto. Lesly y Sandra expresaron los sentimientos de todas las hermanas en la estaca que ahora están enseñando.

“Cuando se nos dio la asignación de enseñar a otros lo que nosotras ya habíamos aprendido, me sentí incapaz porque pensé que no iba a poder hacerlo, ya que todavía necesitaba aprender más. Pero lo hice y  lo sigo haciendo, y me di cuenta que al enseñar a otros también aprendo yo y me da mucha satisfacción al saber que puedo hacer algo por los demás”, dijo Lesly.

“Los hermanos que nos enseñaron siempre nos decían que esperaban que en un futuro nosotros pudiésemos compartir los que aprendimos a otras personas. Allí fue cuando se nos dio la oportunidad de enseñar. Al principio tenía mucho miedo. No me sentía capaz de enseñar. Pero poco a poco me he dado cuenta que ha sido una bendición en mi vida, porque el compartir mi conocimiento bendice a otras personas. Los hermanos a quienes enseñamos están bien agradecidos con esta oportunidad y como dice Nuestro Padre Celestial, “cuando estas al servicio de nuestros semejantes solo estáis al servicio de Dios”, añadio Sandra.

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.