Un socio en la causa de la paz

Un socio en la causa de la paz

Primera de una serie de siete partes sobre la libertad religiosa internacional

Nota de prensa

Los países con más libertad religiosa tienen más paz. Y los países con menos libertad religiosa tienen menos paz.

Así dicen una serie de estudios.[1]  Esto puede parecer contradictorio. Después de todo, ¿no causa más tensión la libertad religiosa al permitir más creencias? ¿No dividen inevitablemente a la sociedad las diferencias religiosas? La experiencia dice que no.

    

Cuando pensamos en la paz, generalmente tenemos en mente una región sin guerra, una nación sin conflictos, o una ciudad sin violencia. Pero la paz es más que la ausencia de conflicto. La paz es el hábito de involucrar las diferencias, la práctica de negociar desacuerdos entre los enemigos. Es una cultura de justicia. Incluso las sociedades más pacíficas tienen contención, pero no se dejan desgarrar.

Considere Brasil, el país con menos restricciones de libertad religiosa en el mundo. Mientras pasa por un cambio dinámico del catolicismo romano a iglesias pentecostales, protestantes y otras, la población ha logrado evitar un amplio conflicto sectario. “Dado el nivel de cambio religioso en Brasil”, dice el investigador Brian Grim, “es particularmente notable que ... no ha habido incidentes reportados de hostilidad sobre conversiones o proselitismo”.[2]  Aunque lejos de ser perfecto, el diálogo entre las diversas comunidades religiosas ha manejado la tensión.

La paz tiene muchos factores: la historia de un pueblo, la estructura del gobierno, el entorno económico y el nivel de inclusión política. La libertad de religión también es crucial. Los países que protegen la diversidad de experiencias religiosas tienden a tener menos conflictos armados, mayores libertades civiles y políticas, mayores libertades de prensa y económicas, mejores resultados de salud, mayores niveles de ingresos, mejor educación y mayor desarrollo humano en general.[3]

El mundo parece ser movido por grandes fuerzas impersonales. Los mercados financieros, las alianzas militares, los organismos internacionales y las élites gobernantes desempeñan un papel importante en la formación de las sociedades. Pero al cavar un poco más profundo vemos la tónica más sutil de la conciencia personal en juego – la búsqueda de sentido, la energía para perseguir el propósito, la expresión de nuestras convicciones, la formación de identidad en compañía de los hermanos creyentes y la libertad de cambiar de religión. La cuestión clave para la paz es si podemos confiar unos en otros para honrar nuestros diversos caminos religiosos. ¿Podemos tener respeto común?

El profesor Nilay Saiya explica por qué esto es importante: “La libertad religiosa fomenta las formas pacíficas de actividad religiosa creando espacio para que los grupos religiosos practiquen su fe libremente, lleven sus ideas religiosamente informadas a la plaza pública, contribuyan positivamente a la sociedad y participen en debatir a través de canales abiertos de discurso, permitiendo así que se oigan diversas perspectivas y privando a los extremistas de la capacidad de ganar la batalla por los corazones y las mentes ".[4]

Cuando se aleja de estas palancas de la vida cívica, la gente siente que no tiene influencia en sus comunidades y algunos incluso toman medidas drásticas. Esa es una de las razones por las cuales, agrega el profesor Saiya, “los países religiosamente libres son mucho menos susceptibles y no fomentan la violencia religiosa”.[5]

Al final, la libertad religiosa no consiste en eliminar a los rivales e intimidar a la gente para que acepte la mayoría. Más bien, la libertad religiosa trata de lograr la paz entre las diferencias y reducir el miedo para que todos puedan tener confianza en su posición legal dentro de la sociedad.

                                                   

[1] Véase Brian J. Grim y Roger Finke, The Price of Freedom Denied (2011); “Five Key Questions Answered on the Link Between Peace and Religion” ("Cinco preguntas clave respondidas sobre el vínculo entre la paz y la religión"), Instituto de Economía y Paz en conjunto con la Fundación de la Libertad Religiosa y Negocios, 17-18; Nilay Saiya, “Does Religious Liberty Encourage or Curb Faith-Based Terrorism”? (“¿Fomenta o frena la libertad religiosa el terrorismo basado en la fe?”) Instituto de Libertad Religiosa, 12 de julio de 2016.

[2] Brian Grim, “Brazil: A Lesson in the Peaceful Navigation of Religious Change” ("Brasil: Una lección sobre la navegación pacífica del cambio religioso”), Proyecto de Libertad Religiosa, Centro Berkley para la Religión, Paz y Asuntos Mundiales, Universidad de Georgetown, 1 de junio de 2015.

[3] Brian J. Grim and Roger Finke, The Price of Freedom Denied (2011), 206.

[4] Nilay Saiya, “Does Religious Liberty Encourage or Curb Faith-Based Terrorism?” Instituto de Libertad Religiosa, 12 de julio de 2016.

[5] Nilay Saiya, “The Religious Freedom Peace,” The International Journal of Human Rights, 9 de junio de 2015.

Fuente: mormonnewsroom.org

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